martes, diciembre 6, 2022

Gerard Piqué pactó la Supercopa en Arabia por € 24 millones

El jugador del FC Barcelona y el presidente de la Federación acordaron contactar con el Rey emérito para que les ayudara a cerrar la venta de la Supercopa a Arabia Saudí, aprovechando su buena relación con el régimen de ese país

Gerard Piqué y Luis Rubiales cobraron una comisión multimillonaria por el traslado de la Supercopa de España a Arabia Saudí. Documentos y audios revelan que el presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) presionó a las autoridades de Riad para que abonaran al jugador del FC Barcelona hasta 24 millones de euros por disputar el torneo en ese país y trató luego de ocultar la participación del futbolista en el contrato.

«Geri, enhorabuena. Y no me refiero ni al partidazo de ayer ni a tu gol. Me refiero a que ya son más de las 12 y por lo tanto ya es firme el acuerdo con Arabia Saudí. Un abrazo, gracias por todo y aquí estoy para lo que necesites», aseguró Rubiales a Piqué el 15 de septiembre de 2019.

El comentario forma parte de los Supercopa Files, un alud de archivos inéditos que desvelan, entre otros presuntos escándalos, que Piqué tuvo un papel decisivo en las negociaciones para la celebración de la Supercopa en Arabia Saudí y disfrutó a lo largo de ese proceso de un trato privilegiado por parte de Rubiales por motivos no aclarados.

Los movimientos de Rubiales y Piqué para dar un pelotazo con la venta de la Supercopa comenzaron a finales de 2018. Hasta ese año, la competición consistía en una eliminatoria de ida y vuelta en la que se enfrentaban el campeón de Liga y el de la Copa del Rey. Pero el central del FC Barcelona, que simultanea su faceta de futbolista profesional con la presidencia de una empresa que organiza eventos deportivos llamada Kosmos Holding, propuso convertir el torneo en una ‘final-four’ de tres partidos (dos semifinales y una final) en la que participarían los dos primeros clasificados de la Liga y los dos finalistas de la Copa del Rey, para aumentar así el valor de sus derechos televisivos.

(EFE)

Rubiales, que tiene un salario variable ligado a los ingresos que recibe la Federación, dio su visto bueno al nuevo formato y autorizó al futbolista a sondear en secreto el mercado audiovisual en busca de posibles compradores. A partir de ese momento, Piqué pasó a trabajar para la Federación en paralelo a su condición de jugador de la primera plantilla del Barça.

Sus contactos dieron pronto resultado. En marzo de 2019, Rubiales y Piqué iniciaron la búsqueda de un estadio que acogiera ese mismo año la nueva ‘final-four’ de la Supercopa.

El presidente de la Federación desveló al futbolista que iba a reunirse con el Real Madrid para plantearle la posibilidad de que los tres partidos se disputaran en el Santiago Bernabéu, aunque el verdadero objetivo de ambos era que el torneo se jugara en el Camp Nou, el estadio del Barça.

«A ver, Geri, mira», dijo Rubiales. «Yo lo voy a ver también esto con el Madrid. Yo creo que el Madrid me va a decir que no. Como el Madrid me va a decir que no, eso nos viene de puta madre para justificarnos de cara al futuro y decimos que es el estadio con más capacidad [el Camp Nou], que es el campeón de Liga [el FC Barcelona], que es el campeón de Copa o finalista de Copa [el FC Barcelona]… Yo creo que legitimidad tenemos«, relató Rubiales a Piqué.

En ese momento, el Barça lideraba la Primera División con siete puntos de ventaja sobre el Atlético de Madrid, pero aún quedaban 12 jornadas de la temporada 2018-19 por disputarse, y se había clasificado para la final de la Copa del Rey, que se disputó en mayo.

El presidente de la Federación explicó a Piqué que organizar la ‘final-four’ en el Camp Nou podía ser rentable para su club. «A lo mejor, en vez de alquilar por medio kilo cada partido, lo puede alquilar por más y sacar dos kilos o dos kilos y medio. Entonces yo creo que ahí también tiene un margen de negocio el Barça», afirmó Rubiales.

El máximo responsable del fútbol en España se reunió efectivamente con directivos del Real Madrid días después de enviar ese mensaje al capitán del FC Barcelona. Además de preguntarles por la cesión de su estadio para la final de la Supercopa, Rubiales planteó a la cúpula del club blanco la posibilidad de llevar el torneo fuera de España.

Piqué ya había informado a la Federación de que Arabia Saudí, un país con el que había colaborado en el pasado, tenía interés en acogerlo a cambio de una importante suma de dinero.

Rubiales contó al jugador y accionista de Kosmos que el Real Madrid le había dicho que no contemplaba salir fuera de España por menos de ocho millones de euros y que solo estaba interesado en el mercado estadounidense, no en Oriente Medio. Pero Piqué vio en esas palabras una puerta abierta para sus planes. «A ver, Rubi», le contestó el defensa el Barça.

«Si es un tema de dinero, si ellos [el Real Madrid] por 8 irían, hostia tío, se paga 8 al Madrid y 8 al Barça… a los otros se les paga 2 y 1… son 19, y os quedáis la Federación 6 kilos, tío. Antes de no quedaros nada, os quedáis 6 kilos. Y apretamos a Arabia Saudí y a lo mejor le sacamos… le decimos que si no el Madrid no va… y le sacamos un palo más o dos palos más…».

La propuesta le sonó bien a Rubiales, que animó a Piqué a seguir hablando con los responsables de Sela, la empresa pública de la dictadura saudí que se encarga de organizar grandes eventos deportivos y culturales en su territorio para tratar de lavar su imagen internacional.

Las comunicaciones indican que el presidente de la Federación estuvo al corriente en todo momento de las gestiones de Piqué y que este aprovechó su doble condición de empresario y jugador en activo de uno de los clubes más importantes del mundo para tratar de incrementar los ingresos de Kosmos.

En una de las ocasiones, por ejemplo, Piqué preguntó a Rubiales si podían verse en la sede de la RFEF aprovechando que iba a viajar a Madrid para asistir a un sorteo de la Copa del Rey en representación del Barça. Otra vez, el futbolista solicitó al presidente de la Federación que se vieran en el vestuario del Camp Nou cuando terminara el partido en el que su equipo se iba a proclamar matemáticamente vencedor de la Liga.

Rubiales iba a asistir al encuentro para presenciar la entrega de la copa de campeón. «Qué pasa, Rubi, ¿todo bien? ¿Todo controlado? Mañana supongo que nos vemos después del partido. Si eso ya nos juntamos un momento ahí en el vestuario si necesitas hablar de algo. Por vuestro lado, parece ser que todo ok, ¿no? Para pasar delante esto y no habrá ningún problema», afirmó Piqué, mezclando fútbol y negocios.

En medio de las negociaciones con Arabia Saudí, Rubiales envió al central del Barça un documento que le habían remitido los saudíes en el que ya se hablaba de comisiones. Las cifras no eran las que esperaba el presidente de la Federación, pero Piqué le respondió que no se preocupara.

«Rubi, él [el representante de Arabia Saudí] se está refiriendo no a que la comisión la paguéis vosotros. Él se está refiriendo… es que al final hemos intentado quitar la comisión de los 25 millones. Así vosotros recibíais los 25 millones sin la comisión. Entonces, él lo que está diciendo es que no le apretemos tanto y que dentro de los 25 se incluya la comisión (…) No te preocupes por eso. Él simplemente está diciendo que contemples la posibilidad de, en vez de sacar la comisión de la ecuación, que contéis con que la comisión va dentro del precio. ¿Entiendes?», terminó Piqué.

En agosto de 2019, la RFEF ya estaba a punto de cerrar el contrato con Arabia, pero una filtración provocó dudas en Rubiales, que temía la reacción de la sociedad española cuando se supiera que había decidido llevarse la competición a un país en el que rige la ley islámica, existe la pena de muerte y las mujeres son relegadas al ostracismo.

Piqué volvió a contactarle para pedirle que recapacitara. «Rubi, entiendo perfectamente tu postura, pero piénsalo por un momento. Si tú ahora… todo el mundo sabe ya… era un rumor que íbamos a Arabia Saudí. Si ahora cambias y te vas a otro sitio simplemente por el hecho de que esta gente se ha enterado de esto, lo van a utilizar en tu contra. Van a decir que te ibas a ir a Arabia Saudí, ibais a hacer esto y como os han cogido, pues ahora cambiáis de sitio (…) Yo lo valoraría, porque es que de esta manera demuestras que tú no estabas haciendo nada incorrecto, ¿entiendes? Y además, vas con la misma gente y con el mismo precio, etcétera, etcétera. Y puedes decir: ‘No, no, estabais equivocados. Esto es mentira, lo que estáis diciendo’. Por eso, que, hostia, dale una vuelta. Tenemos hasta el 8 para hablarlo y lo pensamos. ¿Vale? No perdemos nada en eso».

Las palabras de Piqué surtieron efecto. El 11 de septiembre de 2019, la Federación firmó el contrato para celebrar la Supercopa en Arabia Saudí durante los siguientes seis años. El organismo se garantizó 40 millones de euros libres de impuestos por ejercicio, una cifra que disparó el salario variable de Rubiales. Por su parte, la empresa de Piqué cobraría a Sela, la compañía pública saudí, otros cuatro millones por cada uno de los seis ejercicios del acuerdo, 24 millones en total, en concepto de ‘comisión de éxito’.

Recién comenzado el 15 de septiembre de 2019, Rubiales envió un audio a Piqué en un tono propio de dos socios que comparten intereses económicos. «Geri, enhorabuena. Y no me refiero ni al partidazo de ayer ni a tu gol. Me refiero a que ya son más de las 12 y por lo tanto ya es firme el acuerdo con Arabia Saudí. Un abrazo, gracias por todo y aquí estoy para lo que necesites. Bueno, menos para algunas cosillas que casi mejor no me necesites [risas]. Venga, un abrazo enorme. Cuídate mucho, amigo», aseguró Rubiales eufórico.

Semanas después, el dirigente de la Federación ofreció una rueda de prensa para anunciar la nueva sede de la competición y admitió que la empresa de Piqué había intervenido en las negociaciones.

Sin embargo, negó haber pagado nada al futbolista por temor a las consideraciones éticas o el posible conflicto de intereses que implicaba que su organismo, máximo responsable de los árbitros de Primera División, de las sanciones a los jugadores, del calendario de los torneos y del sistema de videoarbitraje (VAR), por ejemplo, tuviera relaciones comerciales con un jugador que compite con otros deportistas y equipos bajo su propio paraguas reglamentario. «La Federación no ha pagado ninguna comisión a Piqué ni a nadie», insistió Rubiales ante los medios de comunicación.

El proceso de negociación y otros detalles del pacto con Arabia Saudí cuestionan esa afirmación y arrojan otras dudas. Según los documentos y audios relacionados con el acuerdo con Riad, en la redacción de su contenido, completamente secreto hasta ahora, participó Ferran Vilaseca, mano derecha de Piqué en Kosmos y actual presidente del FC Andorra, un club propiedad del jugador del Barça que juega en la categoría Primera RFEF, íntegramente controlada por Rubiales.

Más inexplicables resultan aún varios puntos del articulado. La Federación introdujo dos cláusulas para obligar a Arabia Saudí a pagar anualmente a Kosmos los cuatro millones de ‘comisión de éxito’. Si Riad no abonaba ese dinero a la empresa de Piqué, la Supercopa dejaría de celebrarse en el país. Aunque supuestamente no había relación entre Rubiales y el futbolista, el documento estipulaba que, «en el caso de que Sela deje de pagar la totalidad de la cantidad fijada como comisión de éxito a la tercera parte, la RFEF tendrá el derecho de dar por concluido este acuerdo sin castigo y manteniendo las cantidades ya cobradas».

La «tercera parte» a la que se refiere el texto es la empresa de Piqué, pero Rubiales y el jugador decidieron no mencionarla expresamente en el documento por si este terminaba viendo la luz. El único lugar en el que se especifica que ese agente intermediario es Kosmos Holding es un anexo al contrato, de una sola página de extensión, en el que aparecen las firmas de un representante de la mercantil de Piqué, de las autoridades de Arabia Saudí y del propio Rubiales. Hasta el pasado jueves, Kosmos negó la existencia de este documento.

El presidente de la Federación continuó haciendo gestiones para favorecer la cuenta de resultados de Piqué incluso después de la rúbrica del contrato. En diciembre de 2019, cuando solo faltaban unos días para que se jugara el torneo y estaba previsto que Rubiales participara en un acto en Arabia para presentarlo, el central del Barça se quejó de que los saudíes no le habían pagado todavía.

«Rubi, ahora que estamos despegando, esto es rápido. Han dicho que iban a pagar mañana. El problema es que han dicho que os van a pagar a vosotros. Y hostia…», explicó el futbolista. «Creo que no tiene sentido que no nos paguen a nosotros. Entonces, el mensaje que hay que lanzar es: ‘El presidente [Rubiales] va a ir si nos pagan a todos’. Porque si nos dejan de banda, la verdad es que no tenemos ninguna seguridad de que nos van a pagar a nosotros. Entonces, simplemente, querría que nos apoyaras en esto. Y que nos tienen que pagar a todos. Si no, no se va».

Rubiales hizo caso a Piqué y se movió para que los saudíes pagaran a Kosmos. El dinero llegó unos días más tarde a sus cuentas y el presidente de la Federación viajó finalmente a Arabia para asistir al acto de presentación del torneo junto al príncipe Abdulaziz Alfaisal. «Estamos contentos de tener la Supercopa de España en el Reino», dijo Rubiales.

Aquella primera edición se disputó en la ciudad de Jedah y la jugaron Real Madrid, FC Barcelona, Atlético de Madrid y Valencia, ganando el club blanco.

Fuente: El Confidencial – España

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